jueves, 23 de diciembre de 2010

Primer aniversario de Fobal2000


Hace un año ya de esa madrugada en la que nació un dudoso proyecto llamado Fobal2000. No sabía con exactitud cuanto podía durar ni con que éxito, pero hoy puedo afirmar con absoluta seguridad que rebasó las expectativas. Fueron trescientos sesenta y cinco días de sucesos deportivos que trataron de explicarse en más de cien artículos visitados por unas catorce mil personas que dejaron casi mil quinientas opiniones que se fueron convirtiendo todas y cada una de ellas en una razón para seguir.
Es imposible estimar cuantos aniversarios le quedan por delante al sitio pero espero sinceramente que sean muchos más. Este espacio no sólo me dio la posibilidad de despuntar ese vicio que tenemos los cuarenta millones de directores técnicos argentinos, el de opinar de fútbol, sino que también me regaló muchísimos amigos que ni siquiera conozco personalmente, pero a los que estoy estrechamente unido por el amor a la pelota y el deporte.
Les quiero agradecer a todos los que siguieron día a día el blog, los que estuvieron desde el comienzo, los que se sumaron después e incluso los que pasaron, seguramente de casualidad, aunque sea una sola vez pero dejaron su huella. También para los que confiaron en mí y me permitieron aportar ideas en sus respectivos sitios, entre los cuales hay uno muy importante en el que sigo participando.
Aprovecho la ocasión para desearles un feliz año nuevo, lleno de proyectos y etapas nuevas para todos. Recuerden que cada final es un nuevo comienzo, esperemos que este sea con muchos éxitos y satisfacciones. Que pasen unas felices fiestas es el deseo de quien les escribe. Gracias una vez más por hacer posible estas líneas. Nos leemos a la vuelta.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Revelación de Primera


Repasando ya los rezagos que quedan de un Apertura 2010 bastante mediocre, hay valores importantes que son para destacar. Uno de ellos es la labor de All Boys, uno de los tres ascendidos a Primera División junto a Olimpo y Quilmes esta misma temporada.
A pesar de haber dado el batacazo mandando a Central al descenso en la promoción, All Boys llegó a la elite del fútbol argentino como la Cenicienta. Los pocos refuerzos que luego terminaron siendo vitales, hacían dudar a todos de las posibilidades del Albo que mantuvo prácticamente el mismo plantel de la temporada pasada. El mal arranque incluso hizo tambalear el ambiente en Floresta y recién los buenos resultados le devolvieron la confianza a un equipo que de a poco se convirtió en uno de los más regulares del torneo.
Con triunfos resonantes como contra Boca, Estudiantes e Independiente y otros importantes contra rivales directos en la lucha por la permanencia como Olimpo y River y con la columna vertebral del ascenso, All Boys terminó redondeando una campaña de veintiséis puntos, bárbara para un equipo recién ascendido.
Las claves estuvieron en la seriedad de la dirigencia para respaldar el trabajo de José Romero, director técnico que logró el ascenso, y para contratar pocos, pero importantes refuerzos. La antítesis de este sistema fue Quilmes, que con Hugo Tocalli en reemplazo de Jorge Ghiso y veintipico de refuerzos, cerró una campaña muy mala que recién tuvo una levantada al final con Leonardo Madelón en el banco ganándole incluso a All Boys.
Los pilares dentro de la cancha y verdaderos artífices de un torneo aceptable fueron Nicolás Cambiasso desde su solidez, pasando por Carlos Casteglione, Eduardo Domínguez, Matías Pérez García y Sebastian Grazzini, hasta Mauro Matos con sus ocho goles. También hubo lugar para excentricidades como la contratación de Cristian Fabbiani que todavía lucha por recuperar su figura.
Ni siquiera la inexperiencia en algunos partidos para cerrar el resultado que le costó varios puntos al equipo le impidió a All Boys ser un conjunto regular que intentó jugar bien al fútbol. Quizás junto con Godoy Cruz fueron los únicos dos clubes fuera de los denominados grandes (incluyendo a Estudiantes y Vélez en esta apreciación) que apostaron por un juego vistoso cuando muchas veces no tenían los recursos necesarios para hacerlo.
Ahora lo más importante es que no se desvíen del objetivo principal, que debe ser el de mantener la categoría. A pesar de la buena campaña, el Albo no debe olvidarse que divide en la tabla de los promedios por una sola temporada, por lo que cada derrota que sufra será mucho más dolorosa que para cualquier otro equipo con un par de años en Primera.
Mantener la base será fundamental a la hora de pensar en el plantel que afrontará el Clausura, una campaña de veinte o veintidós puntos le aseguraría prácticamente la permanencia, aunque el segundo torneo suele ser el más complicado para los recién ascendidos. Para All Boys no será la excepción ya que como dato fundamental deberá jugar de visitante los partidos, a priori, más comprometedores.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Crónica de un final inesperado


El 6 de marzo de 2002 el Real Madrid celebraba sus cien años de vida. El Bernabeu le premiaba acogiendo la final de la Copa del Rey y todo estaba pautado para que el Merengue festejase su centenario con la obtención del título nada menos que en su propio estadio.
El convidado de piedra era el Deportivo de La Coruña, el segundo Supérdepor, el que había superado aquel fatídico penal de Miroslav Djukic. El Real Madrid se postulaba campeón, pero antes claro, debía vencer a un gran equipo integrado entre otros por Naybet, Sergio, Molina, Djalminha, Valerón, Tristán, Makaay y los inmortales Mauro Silva y Fran, eternos buscadores de revancha desde 1994 cuando se quedaron a las puertas de la liga con Arsenio Iglesias en el banco.
Comenzado el partido, ni siquiera el pitazo de Mejuto González pudo despertar al Real Madrid de su letargo. Cuando quisieron acordar era tarde, por Sergio y Tristán el Deportivo ya ganaba 2 a 0. Los Galácticos de Florentino Pérez estaban siendo primereados en su centenario y en el mismísimo Bernabeu. Las incrédulas miradas de los aficionados de la Casa Blanca acaparaban todos los flashes.
El segundo tiempo deparó la remontada de los locales que gracias a una oportuna intervención Raúl descontaron y tuvieron sobradas ocasiones para emparejar el resultado, sin embargo el cerrojo defensivo ideado por Javier Irureta fue infranqueable. Ante todo pronóstico la copa se iba para Riazor y los Figo, Zidane, Roberto Carlos, Makelele y compañía se quedaban con las manos vacías.
A partir de ese momento se empezó a hablar de un Centenariazo que tomó nombre propio con el tiempo y que sin duda alguna quedará para siempre en la historia del fútbol español y mundial como una cura de humildad. Fue el frustrado festejo del centenario Merengue que tiempo más tarde sanó sus penas con la obtención de la Champions frente al Bayer Leverkusen en Hampden Park.
En el 2004 el fantasma del Deportivo volvió a aparecer en la esfera madridista cuando en Montjuic cayeron nuevamente en una final de Copa del Rey, en aquella oportunidad fue ante el Zaragoza con un gol de Luciano Galletti en el tiempo extra. Al día de hoy el Real Madrid no volvió a ganar la copa, la misma que se le niega desde 1993.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Capocannoniere


Atrás quedaron sus mejores años, la gloria con la Lazio, los pasos por el Inter y el Milan y las transferencias millonarias a Inglaterra. Ya no forma parte de la selección ni tiene que explicar una vez más que podría jugar al lado de Gabriel Batistuta. Pero ni siquiera las canas y los treinta y pico que tiene en el lomo le hacen perder las buenas costumbres a Hernán Crespo.
De vuelta en el Parma, su primer amor europeo, sigue haciendo lo que mejor le sale: meter goles. Ya son más de doscientos en casi quinientos partidos en el Calcio y catorce temporadas en Italia. Sin el privilegio de la titularidad indiscutida pero aun con el nueve brillando en la espalda le sigue salvando la ropa a su equipo que, lejos de ser el de fines de los noventa que se floreaba por Europa, intenta salvarse del descenso.
La última gesta de Valdanito fue en la Copa Italia entrando desde el banco de suplentes y convirtiendo un doblete para dar vuelta a la Fiorentina de Mario Santana y darle al Parma la clasificación a los cuartos de final. Son seis los que lleva en la presente temporada del Calcio y algunos de ellos de muy buena factura.
Daniel Passarella ya lo tentó para volver a River pero el propio delantero se encargó de despejar los rumores. Su corazón está en Parma, en la ciudad y en el equipo que lo hizo grande y donde va a terminar su carrera que dilata, a fuerza de goles, el retiro.
Crespo está en un momento bárbaro y en febrero la selección argentina tiene un amistoso contra Portugal, ¿Es muy exagerado pedir aunque sea una chance más con la camiseta de su país? No nos olvidemos que Palermo jugó el último Mundial. Teléfono, Batista. Valdanito es argentino.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Hola a todos...


…yo soy el león. El fútbol argentino tiene un nuevo campeón. Es el Estudiantes de Alejandro Sabella. Más brillante en los números y en los resultados que en el juego, hilvanó un paso a paso de digno campeón, ganó de visitante partidos claves como en Rosario ante Newell’s y en Mendoza frente a Godoy Cruz, se quedó con el clásico y superó a los cinco grandes. De los diecinueve partidos del Apertura, cantó victoria en catorce, empató en tres y apenas perdió dos, ante el sorprendente All Boys y frente a Tigre en Victoria.
Se puede decir que es un campeón más brillante en la estadística que en el juego porque Estudiantes ganó partidos claves sin jugar bien. Incluso goleó rivales sin merecerlo, el encuentro con River es el más claro ejemplo y en el Monumental fue donde sentenció prácticamente la consagración. Otro de los paréntesis y quizás el más influyente que marca a este campeón un tanto deslucido es la gran cantidad de penales que le dieron a lo largo del Apertura, sobre todo en el arranque, que es vital en un torneo corto para quedarse con el título.
Como punto a favor el Pincha puede jactarse de haber superado a un gran rival como lo es Vélez, quizás superior incluso gracias a su tremendo poderío ofensivo. A lo largo del torneo jamás se le despegó como seguidor incansable y sólo el empate en Liniers frente al futuro campeón mermó las chances de campeonar para el Fortín. Fue el meritorio subcampeón a fuerza de golazos.
Las lesiones también hicieron tambalear a Estudiantes. Muchas de ellas generaron ausencias claves, como las de Juan Sebastián Verón o Rodrigo Braña durante etapas decisivas del torneo. Se pudieron sobreponer a todos estos factores y aprovechando los mejores momentos de cada jugador de su plantel, el Pincha pudo sacar adelante partidos increíbles. Sin ir más lejos, hoy el héroe fue Hernán Rodrigo López quien por las dolencias sólo pudo estar presente en cuatro fechas.
Enzo Pérez, Gastón Fernández y Leandro Benítez fueron otros de los pilares importantes de un campeón bastante particular que conjugó pragmatismo, astucia y oportunismo para superar contrincantes siendo letal en la pelota parada y férreo en defensa. Un campeonato bien a lo Pincha, con cábalas, suspenso, seguramente algo de mística y un tal Ruso Prátola que acompaña desde arriba cada gesta del club de sus amores.

viernes, 10 de diciembre de 2010

El perro sabueso


Son varias las adyacencias que deben unirse para la conformación de un buen equipo que, como tal, debe ser exitoso. A formar ese buen equipo se puede llegar por distintos caminos muy diferentes entre sí, nadie tiene la receta perfecta y lo que para unos es una ventaja para otros puede convertirse en un problema, todo depende de los recursos que limiten o no la formación del mismo. Pero lo que ningún equipo que aspire a ganarse el prefijo distintivo puede descuidar es la mitad de la cancha: ahí está la esencia.
Una buena defensa puede salvar un partido, lo mismo que una buena delantera. Pero la mitad de la cancha le da al fútbol lo más importante y radical, estabilidad y tenencia de la pelota. En esa mitad de la cancha, como están los todoterreno también están los llamados perros sabuesos, que con personalidad, carácter y presencia, además de juego, se convierten en pilares de su equipo llevando a cabo el trabajo sucio que nadie destaca, pero que posibilita a los habilidosos, dueños de todos los elogios, hacer su juego. Es importante entender que sin el perro sabueso que meta en el medio para que a sus compañeros les llegue la pelota limpia, el delantero por más virtuoso que sea, poco puede hacer.
Existen distintas percepciones para el concepto pero todas abarcan más o menos lo mismo. El perro sabueso generalmente es el número cinco, bastante combativo por cierto, inteligente y tiempista. Un buen ejemplo para entender la definición sería Roy Keane, el irlandés ex jugador del Manchester United que comandó las gestas de los Red Devils durante doce temporadas haciendo posible el lucimiento de los Ryan Giggs, Paul Schooles o Dwight Yorke, aunque a veces su temperamento le jugaba en contra y dejaba a su equipo con uno menos rápidamente. Son los riegos del oficio.
Otra muestra de perro sabueso en el más amplio sentido de la palabra fue Nobby Stiles, el inglés sobre cuya espalda se edificó el mejor United de todos los tiempos, el de la Santísima Trinidad de George Best, Denis Law y Bobby Charlton. También fue el pilar de la selección inglesa anfitriona y campeona del Mundial 1966.
Después hay muchos, algunos más discutibles que otros. Podemos ir desde Antonio Rattin hasta Obdulio Varela pasando por el vasco Olarticoechea, Serna, Almeyda, Simeone o incluso Essien, cada uno con su estilo y sus mañas.
Para redondear la idea, algo que nunca debe descuidar un jugador que ocupe esta posición es el oportunismo. Debe ser oportunista y saber cuando puede pegar y cuando no, lo mismo cuando debe cortar jugadas con faltas o hablar con el árbitro. El temperamento no debe convertirse en un defecto sino en una virtud que imponga respeto y los convierta en los líderes del equipo, no tanto en el juego, sino en la motivación durante las adversidades.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Demarcación: Todoterreno


Es hora de hacer justicia y destacar la labor de esos jugadores que no se pueden ubicar en ninguna parte de la cancha. Son una especie de enganche que no termina de serlo, no tan adelantados como el clásico y moribundo número diez ni tan atrasados y combativos como el volante central.
¿Nombres propios para los especialistas de ésta cuasi posición? No escasean pero tampoco sobran e incluso la percepción de su juego es subjetiva, pero la idea quedaría sentenciada en los pies de los Lampard, Gerrard, Nasri, Fabregas o en menor medida Iniesta o Xavi.
Generalmente desde la mitad de la cancha se hacen amos y señores de su equipo, con un juego destacado y una media goleadora que sin llegar a deslumbrar roza los diez o quince goles por temporada, algunos de muy buena factura por cierto. Poco para un delantero pero demasiado para un mediocampista común y corriente.
Lo destacable de estos futbolistas es que todos, en mayor o menor medida, a pesar de sus exquisitas habilidades o sus excelentes remates, no tienen complejos a la hora de arremangarse e ir al piso si es necesario para colaborar con la recuperación.
Tampoco es casualidad que la mayoría de estos jugadores se forjen o desempeñen en la Premier League, la particularidad de su juego encaja perfectamente en un fútbol tan vertical, rápido y vertiginoso como es el inglés. Por eso mismo los casos de Xavi e Iniesta son excepcionales y discutibles ya que el todoterreno no es precisamente un jugador ordenado tácticamente y difícilmente en el Barcelona tenga lugar un Gerrard o un Lampard, pero la dificultad de encontrar una posición fija para los españoles candidatos al balón de oro los incluye en la lista.
Los todoterreno tuvieron en sus orígenes otros representantes destacados, que aunque más disciplinados estratégicamente hablando, comenzaron a marcar el camino que hoy en día transitan tantos otros. McManaman o Mendieta fueron dos de los principales encargados en sentar un precedente. Hoy en día algunos sobrevivientes de aquella generación noventosa como Lee Bowyer, Beckham en algún caso o incluso Verón continúan en actividad.
Son los que de volver los dorsales obligatorios y móviles heredarían el inutilizado número once por la extinción del antiguo wing izquierdo ya que el trillado número diez seguramente pasaría a adornar la espalda del volante por izquierda. Son los que muchas veces le ponen onda al fútbol abriendo partidos imposibles con goles tremendos o siendo los líderes de un gran equipo que se cimenta en sus espaldas.

sábado, 4 de diciembre de 2010

La leyenda del Ave Fénix


Formado tras la disolución del Leeds City FC por expreso pedido de la Federación Inglesa de Fútbol argumentando irregularidades en el pago de salarios a los futbolistas durante la Gran Guerra, el Leeds United AFC se convirtió desde 1919 en el emblema del condado de Yorkshire.
Luego de competir en torneos regionales, en 1920 se adjudicó una plaza en la Primera División. El periodo de entreguerras fue bastante irregular para el Leeds, los descensos fueron tan frecuentes como las promociones a la elite en la que había debutado en 1924. En la década del treinta fueron protagonistas de la liga con Gordon Hogdson como figura pero tiempo más tarde volvieron a descender una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial.
En 1948 Frank Buckley asume como director técnico del equipo y comenzaría un periodo de transición que acabó por asentar al Leeds. Hizo debutar a Jack Charlton y John Charles y a pesar de no lograr el ascenso, marcaría el camino que acabaría con el club en Primera División en 1956 con Raich Carter en el banco y jugadores como Grenville Hair, Jimmy Dunn y Eric Kerfoot en el plantel.
En el regreso a la máxima categoría y a pesar de la buena campaña, un feroz incendio consumió gran parte de Elland Road. El seguro no cubrió los gastos valuados en cien mil libras y el club para solventar las reparaciones debió deshacerse de su estrella, John Charles, que fue transferido a la Juventus por una millonada.
La mala campaña de 1958 alejó de su cargo a Carter y su lugar fue ocupado por Bill Lambton. La historia es conocida, Lambton no tuvo suerte y fue cesanteado, Jack Taylor asumió como su reemplazante y el descenso terminó por consumarse al final de la temporada 1959/1960. A pesar de los malos resultados, Taylor continuó en su cargo en la división inferior pero la mala fortuna lo hizo dimitir en 1961.
Don Revie se hizo cargo del equipo y el Leeds se hizo grande. En 1964 consiguió el ascenso y a partir de allí hasta 1974 el equipo jamás bajó del cuarto puesto en la clasificación. Con estandartes como Billy Bremner, Bobby Collins, Paul Reaney, Gary Sprake, Johnny Giles y Norman Hunter, dos Campeonatos de Primera División, una Copa de Inglaterra, una Copa de la Liga, y dos Inter-Copas de Ferias pasaron a adornar las vitrinas de la institución.
Además durante el reinado de Revie, el Leeds libertó batallas épicas en el clásico frente al Manchester United conocido como La guerra de las rosas. Rivales desde la Revolución Industrial, Lancashire y Yorkshire desenfundaban su odio en los míticos encuentros en Old Trafford y Elland Road. Es el derby con más odio en el mundo y los Whites pueden contar que tuvieron de hijos a los Red Devils por varios años.
En 1974 la selección inglesa no clasificó al Mundial de Alemania y el glorioso periplo de Alf Ramsey llegó a su fin. En su lugar fue elegido Don Revie y el banco del Leeds quedó disponible para Brian Clough, un técnico prominente de trayectoria probada que duró apenas cuarenta y cuatro días al frente del equipo por su mala relación con los referentes.
Jimmy Armfield fue el encargado de reconstruir el equipo de Revie. Le devolvió la identidad con futbolistas de la talla de Frank Gray, Joe Jordan, Tony Currie y Brian Flynn, pero la impaciencia de la directiva que añoraba mejores resultados acabó por despedirlo. Jock Stein tomó las riendas pero se desvinculó tiempo más tarde para dirigir a la selección escocesa.
Con Jimmy Adamson se inició un nuevo periodo de decadencia, las malas inversiones evaporaron la fortuna del club y en 1982 se concretó un nuevo descenso. En la década del ochenta el club incineró en el banquillo a glorias como Eddie Gray y Billy Bremner y Howard Wilkinson inició un salvataje de emergencia para un Leeds que se venía a pique. En la construcción de un equipo competitivo se incorporaron Gary Speed, Gary McAllister, David Batty y Vinnie Jones.
En 1990 el club logró volver a Primera División y en la temporada siguiente obtuvo un meritorio cuarto lugar. En 1992 los fichajes de Steve Hodge, Rod Wallace y Eric Cantona realzaron la calidad del equipo y le permitieron quedarse con el último Campeonato de Primera División que a partir de 1993 comenzaría a denominarse Premier League.
Wilkinson se quedó también con la Charity Shield en 1993 y perdió la final de la Copa de la Liga en 1996 en la que fue su última temporada en el club. George Graham tomó la posta incorporando jugadores como Jimmy Floyd Hasselbaink y Bruno Ribeiro pero en 1998 abandonó la disciplina del Leeds para continuar su carrera en el Tottenham.
Con David O’Leary el club vivió sus últimos tiempos de gloria de la mano de un gran equipo que tenía como figuras a Alan Smith, Mark Viduka, Harry Kewell, Jonathan Woodgate y Rio Ferdinand. El Leeds fue semifinalista de la Copa UEFA en el 2000 y de la Champions League en 2001.
En el 2003 las deudas financieras volvieron a hacer mella en las arcas de los Whites y en medio de la crisis descienderon al final de la misma temporada. Terminaron vendiendo el campo de entrenamiento e incluso Elland Road que pasó a manos privadas.
En el 2007 y en medio de la administración el Leeds descendió a la Tercera División tras una muy mala temporada. Tocó fondo deportiva e institucionalmente durante tres años hasta que en el 2010 volvió a resurgir logrando nuevamente un ascenso, esta vez a la Segunda División.
Así es como uno de los clubes más representativos de Inglaterra intenta volver a sus orígenes. Acostumbrado a oscilar permanentemente entre el éxito y el fracaso, el Leeds United busca volver a ser desde las cenizas de su propia historia. Tan rica como cíclica. Tan ejemplar como consecuente.