
Clima templado bastante aceptable en Córdoba, Barrio Alberdi para ser mas precisos, un partido accesible a las claras y un equipo que venia en remontada fueron los principales factores que incitaron a los Piratas de los alrededores a copar el Gigante y vestirlo de celeste, además Gaston Turus, el capitán del plantel, cumplía 200 partidos con la elástica de Belgrano y recibía una plaqueta en conmemoración a ello.
A las veinte horas, Fernando Rapallini, el juez del encuentro, dio el pitido inicial, ya jugaban Belgrano y Sportivo Italiano. Apenas cumplido el primer minuto de juego, por esos caprichos del destino, Turus, de quien ya hicimos mención, en su partido bicentenario metió el primero para poner en ventaja a su conjunto y lo que prometía ser un partido fácil se empezaba a plasmar rápidamente en el verde césped, sin embargo cuando la platea aun se abrazaba, Gustavo Britos silencio a 20 mil personas y sello el empate con un cabezazo fortísimo, que Juan Carlos Olave no pudo contener, nadie entendía como nos había empatado un equipo que tiene un pie y medio en la Primera B Metropolitana.
De inmediato se reanudó el tramite y en una de las tantas arremetidas Celestes, Pablo Chavarría, que fue vital en el triunfo, se escapo por su banda y haciendo gala de su generosidad vio mejor ubicado a Cesar Pereyra, quien definió cruzado frente al arquero Azzurro y puso arriba a su equipo. Solo pasaron once minutos para que se vuelva a quebrar la defensa del Tano, que ya a esa altura hacia agua, y otra vez fue el Picante quien puso la ventaja de dos goles con una vaselina bárbara sobre el cuerpo de Leonardo Bordad, portero de la visita.
Al término del primer tiempo la hinchada empezó a cantar de cara al siguiente cotejo del Pirata el proximo viernes, frente a Instituto, que hoy gano y continua en zona de ascenso directo. En la segunda mitad, los dirigidos de Jorge Guyon se encargaron de regular el partido y así fue que llego el cuarto y definitivo gol, de Guillermo Farré, para cerrar el encuentro con un claro 4 a 1 para los locales y seguir alimentando la fe de todos los Piratas, porque partido tras partido el celeste comienza a convertirse en el color de la esperanza.
A las veinte horas, Fernando Rapallini, el juez del encuentro, dio el pitido inicial, ya jugaban Belgrano y Sportivo Italiano. Apenas cumplido el primer minuto de juego, por esos caprichos del destino, Turus, de quien ya hicimos mención, en su partido bicentenario metió el primero para poner en ventaja a su conjunto y lo que prometía ser un partido fácil se empezaba a plasmar rápidamente en el verde césped, sin embargo cuando la platea aun se abrazaba, Gustavo Britos silencio a 20 mil personas y sello el empate con un cabezazo fortísimo, que Juan Carlos Olave no pudo contener, nadie entendía como nos había empatado un equipo que tiene un pie y medio en la Primera B Metropolitana.
De inmediato se reanudó el tramite y en una de las tantas arremetidas Celestes, Pablo Chavarría, que fue vital en el triunfo, se escapo por su banda y haciendo gala de su generosidad vio mejor ubicado a Cesar Pereyra, quien definió cruzado frente al arquero Azzurro y puso arriba a su equipo. Solo pasaron once minutos para que se vuelva a quebrar la defensa del Tano, que ya a esa altura hacia agua, y otra vez fue el Picante quien puso la ventaja de dos goles con una vaselina bárbara sobre el cuerpo de Leonardo Bordad, portero de la visita.
Al término del primer tiempo la hinchada empezó a cantar de cara al siguiente cotejo del Pirata el proximo viernes, frente a Instituto, que hoy gano y continua en zona de ascenso directo. En la segunda mitad, los dirigidos de Jorge Guyon se encargaron de regular el partido y así fue que llego el cuarto y definitivo gol, de Guillermo Farré, para cerrar el encuentro con un claro 4 a 1 para los locales y seguir alimentando la fe de todos los Piratas, porque partido tras partido el celeste comienza a convertirse en el color de la esperanza.













Finalmente la primera fecha de este Clausura 2010 la cerraron Argentinos Juniors y Boca en la Paternal, en un entretenido empate a dos, que tuvo a los Xeneises encima en el marcador en dos oportunidades por Palermo y Riquelme, con un golazo, respectivamente, pero que por falencias defensivas rifaron dos puntos en tiempo de descuento, cuando a los 47 minutos empato el partido el Chuco Sosa, definiendo solo ante el Pato Abbondanzieri y desnudando las multiples falencias defensivas de los visitantes, el primer tanto del Bicho habia sido de Muñoz, en contra de su valla.