viernes 30 de abril de 2010

Cuando ganar era aburrido


Hay motes que son imborrables, quedan grabados eternamente y es imposible quitarlos. Esa parece ser la suerte del Ferro Carril Oeste de Carlos Timoteo Griguol, del Ferro de Griguol para todos, un equipo que se formaba desde la solidez de su defensa, que no hacía figura a los arqueros rivales sino a sus propios delanteros, con un fútbol poco vistoso es verdad, pero muy efectivo que comenzó en 1981 con dos subcampeonatos, solo por detrás del Boca de Marzolini, Brindisi y Maradona y de River, más adelante obtendría los únicos dos títulos de su historia. Sin embargo para muchos, era defensivo y aburrido.
Fue el propio Timoteo el que se acercó a la dirigencia verdolaga a suplicar que no vendieran a ningún jugador de ese equipo porque estaba seguro de que con esa base, el futuro iba a ser mucho más alentador teniendo en cuenta la experiencia obtenida anteriormente.
Y parece que el Viejo tenía razón, porque en 1982 Ferro no solo fue campeón derrotando a Quilmes en la final, sino que lo hizo en forma invicta ganando 16 partidos y empatando los 6 restantes, además Carlos Barisio, el arquero de aquel equipo, mantuvo su valla invicta por 1.076 minutos y tuvieron como figura a Miguel Ángel Juárez, que se consagro goleador del Nacional con 22 tantos. Con el titulo obtenido, los de Caballito se ganaron la posibilidad de participar en la Copa Libertadores de 1983 donde compartieron grupo con el Estudiantes de Bilardo y los trasandinos Cobreloa y Colo-Colo y a pesar de quedar eliminados en primera ronda por los magros resultados conseguidos, dejaron muy bien parado al futbol argentino.
Pero el pico máximo llegaría en 1984, con un equipo que logró continuar en los primeros planos a pesar de las partidas del goleador Juárez, el ídolo Saccardi y Juan Domingo Rocchia, que había sido uno de los baluartes de la defensa del campeonato anterior. Con Cañete, Arregui y Acosta, que jugaban al ritmo de Alberto Marcico, quien para muchos fue el mejor atacante de la historia del club, Ferro se consagró campeón derrotando en la final al River que tenia como bandera a Francescoli y Alonso en el Monumental por 3 a 0 y en el Ricardo Etcheverri por la mínima, en un encuentro que no pudo finalizar por incidentes en la tribuna visitante que privaron injustamente a los locales de dar la vuelta olímpica por los incendios provocados en los tablones. Otra vez tuvieron la chance de disputar la Copa Libertadores de 1985 y volvieron a quedar eliminados en primera ronda en el grupo integrado por Fluminense, Vasco Da Gama y el posterior campeón Argentinos Juniors.
Griguol se mantuvo con regularidad al frente del primer equipo hasta mediados de 1987 cuando abandonó su cargo y fue reemplazado por Miguel Ángel López. La prensa siempre convivió en contra de aquel equipo y el entonces entrenador de Oeste tuvo una encarnizada lucha con Horacio Pagani, líder del Grupo Clarín, que permanentemente criticaba las actuaciones de su equipo por discrepar con el técnico en las ideas de juego.
Actualmente Ferro deambula por la B Nacional luchando por no descender y administrado por un órgano fiduciario que intenta recuperar la entidad de la quiebra, una realidad que dista demasiado de su rico pasado. Lo cierto es que nadie por Caballito va a olvidarse jamás del gran Timoteo y los pocos años que le bastaron para escribir la página más gloriosa en la historia del club de la mano de un equipo que jugaba bárbaro y desgastaba a sus rivales física y futbolísticamente hasta reducirlos a nada para quedarse siempre con la inobjetable victoria.

miércoles 28 de abril de 2010

¡Helenio vive!


Si me hacían escribir esto a los ochenta minutos del partido, seguramente tres renglones me iban a alcanzar para describir lo que había sido una vuelta de semifinales muy pobre, se esperaba que el Barcelona vaya con todo al frente en su estadio que iba a ser una olla a presión y que el Inter se defienda hasta los dientes y así fue, pero no hubo mucho más, nada más. En un primer tiempo aburridísimo apenas hubiese podido destacar la expulsión de Thiago Motta, que ni siquiera tocó a Sergio Busquets, pero el árbitro que no estuvo a la altura de la circunstancia, decidió dejar con uno menos a los italianos convencido de una supuesta agresión del brasileño.
A pesar de una primera mitad para el olvido, el repaso se hace al terminar el partido y esto me da la posibilidad de rescatar un par de cosas con el pitido final ya consumado. Principalmente que los españoles jamás supieron como entrar en la muralla defensiva que le propuso un Inter por demás comprometido en la recuperación y sin demasiado juego para ofrecer, los milaneses se acercaron al Camp Nou con la clasificación como único objetivo y lo lograron con un planteo muy mezquino pero efectivo.
El Barcelona de tanto ir y llevarse por delante a su rival, tuvo sus oportunidades para marcar, la más clara fue de Bojan, que entró por Zlatan Ibrahimovic como el salvador del equipo, pero se erró un gol solo de cabeza con todo el arco a su disposición. Fue finalmente Piqué, quien si se quiere, puso una cierta dosis de justicia al marcar un golazo a cinco minutos del final resucitando las pocas esperanzas que quedaban para los catalanes, con otro tanto los locales se aseguraban disputar la definición del titulo pero ahí fue cuando más se defendieron los neroazurros y el cerrojo fue infranqueable.
Xavi, Pedro y Lionel Messi nunca se metieron en sintonía con la necesidad de su equipo, levitaron por el campo sin que se les caiga una idea y por momentos desaparecieron de la cancha. Ni hablar de Ibrahimovic, el sueco casi ni tocó la pelota y no generó una sola ocasión concreta de gol. Con sus principales cartas ofensivas bloqueadas, a los blaugranas se les hizo imposible quebrar la resistencia de Julio Cesar, que cuando fue exigido resolvió con absoluta seguridad.
De esta forma, el Inter accede a la final y se medirá con el Bayern Munich de Arjen Robben, Van Gaal y compañía para definir el nuevo rey europeo en el Santiago Bernabeu de Madrid. Cada vez me convenzo un poco más de las similitudes de Mourinho con Helenio Herrera, la táctica hoy planteada por el portugués fue un autentico catenaccio. Además, ¿Con diez no se juega mejor que con once? Así decía el mítico Helenio y parece ser que hoy le dieron la razón.

lunes 26 de abril de 2010

Ruso, estás con nosotros

Cuenta la leyenda que hace un par de años existió un central de sangre rojiblanca y corazón de guerrero que fue seleccionado para jugar en el cielo que, egoísta como siempre, se lo llevó de prepo como todo lo que pretende. En aquella oportunidad se zarpó porque se quiso llevar al mejor. Así le costó también.
Al Ruso de verdad le sobraba fuerza y por eso alcanzó a castigar al Lobo en su último partido allá por marzo del 2001 en 1 y 57. Curiosamente la misma hinchada, enfundada en azul y blanco, que esa noche lo silbó como a todos sus compañeros, lo lloró sin consuelo un año después.
Es imposible decir que el Ruso perdió un partido porque en realidad se fue a jugar otro de visitante, bastante lejos y en la cancha a la que alguna vez saldremos todos. Sólo que él fue elegido para dar el ejemplo y obviamente no arrugó. Durante los momentos más difíciles fue una fuente inagotable de luz y esperanza, aun cuando todos sabían como terminaría el cuento.
Y así se fue, o mejor dicho así continúa en la memoria de todos, como un corajudo que dejó la vida adentro y fuera de cancha, en cada pelota y en cada latido como si fuese el último. Con la firme convicción de no bajar los brazos ni rendirse jamás y por eso Prátola es palabra mayor en cualquier hincha argentino sin distinción de colores. El Ruso es fútbol, es recuerdo y es leyenda desde aquel 27 de abril del 2002 en el que pasó a capitanear el equipo del cielo.

jueves 22 de abril de 2010

Negro el 5


Obdulio Varela no era un virtuoso ni mucho menos, no era lindo, demasiado famoso y ni siquiera tenía dinero, el fútbol en esos tiempos era más un hobbie que un oficio y quienes lo practicaban no se aseguraban el futuro ni nada por el estilo, pero tenía voz de mando, era un líder nato, gozaba de esa sabiduría que no se obtiene de los libros, la de los grandes, los sabios, la vida lo había curtido a los golpes y la experiencia lo hacía tan malarriado como intuitivo y corajudo. Su sangre gaucha era innata y no lo hacía retroceder ante ataque enemigo.
El destino quiso colocarlo en una cancha de fútbol y el cumplió desde el mediocampo, comenzó a formarse como futbolista en Deportivo Juventud y tras un paso por Montevideo Wanderers, se adjudicó el cariño de toda la parcialidad carbonera defendiendo durante 12 años los intereses de Peñarol y haciendo gala de su bravura cuando rechazó lucir publicidad en su camiseta para no considerarse esclavo de nadie.
Pero fue la selección uruguaya la que lo bañó de gloria, la que le dio un nombre y un reconocimiento en el mundo que le aseguró un lugar en el corazón de todos los charrúas. Fue el gran capitán del Uruguay de 1950, protagonista del famoso Maracanazo, muchos consideran que fue una de las piezas claves para la obtención del titulo mundialista cuando enfrío el partido luego del gol brasileño protestando frente al arbitro inglés una posición adelantada inexistente durante varios minutos y haciendo callar a las 200.000 almas que habían copado el mítico estadio carioca. Además esa tarde, después de finalizar su efusiva protesta contra el fallo del colegiado y de haber ido a buscar la pelota al fondo de su arco y colocarla en el centro del campo, un simple “ahora si, vamos a ganar el partido”, alentó a sus compañeros a quedarse con el juego. Había percibido que los locales temían por ellos y no se equivocó, ya que en el segundo tiempo gracias a Juan Schiaffino y Alcides Ghiggia, la Celeste pudo dar vuelta el resultado y el Negro Jefe levantó la copa Jules Rimet por segunda y última vez en la historia del fútbol uruguayo.
Dueño de una grandeza única, luego de finalizar su carrera, pasó el resto de sus días deambulando en la pobreza, rechazando la fama y disfrutando de los logros sin decoro cosechados en su andar dentro del deporte y la vida misma, se ganó el respeto y la admiración de todos por su valor y su temple. De la definición de capitán, tendría que desprenderse automáticamente una foto suya, porque nadie encarnó mejor que él la humildad y la sencillez que debe acompañar a un cabecilla que excede el estricto modo de llevar una cinta en su brazo derecho y llega al punto tal de tener el privilegio de mover muchedumbres.
Si bien cada uruguayo se infla el pecho cada vez que le toca hablar de su querido Negro Jefe, Obdulio Varela murió viejo y enfermo en la misma carencia en la que vivió y en un abandono imperdonable, pero siempre conciente de que con lo que había hecho, se llevaba con él, un pedacito de la historia del fútbol mundial.

martes 20 de abril de 2010

Internazionale


A la hora señalada, el mítico San Siro abría sus puertas para dar cita a uno de los partidos más lindos de la temporada europea, el número uno del ranking mundial, el mejor Barcelona de todos los tiempos, se media ante el poderío milanés, Messi de un lado, Eto’o del otro, Guardiola versus Mourinho.
Apenas 18 minutos parecieron bastarle al Barsa para dejar de lado las especulaciones por el largo y agotador viaje de 14 horas en autocar con noche en Francia incluida y los aparentes favoritismos de la UEFA por la fecha del encuentro. Un gol de Pedro adelantó a los españoles que ganaban injustamente, pero un encendido Diego Milito se puso su equipo al hombro y tras errar varias situaciones claras, con una patriada habilitó al holandés Sneijder, que tras un pase atrás definió con el arco a su merced para facilitar el empate.
Lo que siguió fue todo del Inter, de tanto ir, una nueva asistencia del argentino para Maicon posibilitó el 2 a 1 y más tarde fue el propio Milito quien colocó el tercero, en offside, para el delirio de la hinchada Neroazzura. El Barcelona fue apenas una sombra de lo que suele ser, sin sus principales hombres en plenitud, con Xavi a media maquina, un Puyol que se perderá la vuelta por una nueva amarrilla y con Messi fastidioso, poco claro y jugando gratis, ya que el arbitro debió expulsarlo por un codazo contra el propio Maicon, a los catalanes se les hizo difícil meterse en el partido y apenas logró quebrar la resistencia lombarda con tibios pelotazos que morían en los guantes de Julio Cesar sin ninguna dificultad.
El primer chico fue para los locales, que ahora afrontarán la vuelta con más tranquilidad, mientras tanto el Barcelona tendrá que hacer dos goles para empezar a soñar con el Bernabeu y una hipotética final, para ello deberá mejorar y jugar con la convicción de que son capaces de remontar el resultado adverso, por su parte el Inter tiene todo para lograr algo fuera de Italia después de tantos años y Mourinho no va a querer dejar pasar la oportunidad.

miércoles 14 de abril de 2010

Houseman, el Loco


René Orlando Houseman fue uno de los pocos jugadores que se animaron a burlarse de los principales preceptos del profesionalismo deportivo, para dejar por un ratito el fútbol y pasar a jugar a la pelota. Jamás escatimo su habilidad de potrero en primera ni muchísimo menos con amigos, los partidos por plata y por la gaseosa eran autenticas finales para el Loco.
Huesito, como era conocido en sus pagos, comenzó a forjar su gambeta en su Santiago del Estero natal, donde corriendo atrás de la numero cinco, olvidó su pobreza haciéndose crack barajando picardía, astucia y velocidad.
Se hizo hombre en una cancha de barrio y la oportunidad de triunfar le llegó desde Defensores de Belgrano, a pesar de ser hincha de Excursionistas, abandonó su pasión villera para comenzar a cumplir su sueño desde las filas del histórico rival. Derrochando destreza con el balón dominado e imponiendo un estilo de juego como extremo ambidiestro, logro hacer mella en el ascenso y la tan ansiada ocasión de llegar a primera se la daba el glorioso Huracán de Cesar Luis Menotti.
En el Globo se hizo un nombre dentro del fútbol y con apenas veinte años fue uno de los principales artífices del Metropolitano 1973 obtenido por los de Parque Patricios, quedando así aparentado por siempre con la camiseta quemera. Desfachatado y atrevido como ninguno, era considerado por muchos como el sucesor natural de Oreste Corbatta y como consecuencia de sus buenas actuaciones, se ganó un lugar en el plantel de Alemania 1974, donde marcó un golazo contra Italia. Ya con la llegada de Menotti a la selección argentina, se aseguró su segunda participación mundialista en Argentina 1978, donde sería campeón.
La fama y el dinero no lograron alejarlo de su familia y su circulo amistoso, siempre regreso al lugar de donde salió y nunca renegó de sus orígenes, disfrutaba más un asado y pescar con amigos que el vahído y la vertiginosidad del futbol en si, nunca pudo despegarse de la noche y la bebida y trasformo una obra de arte en gol en un partido contra el River que sería campeón luego de 18 años, del que no hay imágenes y ni siquiera el mismo se acuerda.
Ya en el ocaso de su carrera cumplió el sueño de jugar y retirarse en su querido Excursionistas y a pesar de que la incertidumbre nos dejo la sensación de que podría haber echo un poco más por el y por el fútbol, no tiene porque arrepentirse de nada y ni el tiempo ni la fábula, podrán borrar lo que regalaba cada vez que tomaba la pelota y con su audaz desparpajo y andar arrabalero, iba dejando por el camino a cuanto defensor se quisiera meter con su bien más preciado, se tomó el futbol así y le alcanzó para meterse en el corazón de todos los argentinos que iluminaban sus ojos cada vez que lo veían quebrar cinturas con total simpleza y por esto y mucho más, decidió dejar su nombre grabado en la historia grande de nuestro deporte.

lunes 12 de abril de 2010

Borracho y loco


La caída de Independiente contra San Lorenzo el viernes por la noche le daba esta tarde una nueva oportunidad a Godoy Cruz de subirse a la punta del Clausura, luego de haber desperdiciado la fecha pasada la posibilidad de mirar a todos desde lo más alto, recibía de local a Tigre, que llegaba en levantada.
De movida, el Tomba demostró que estaba convencido de sus posibilidades y 12 minutos le bastaron para adelantarse en el marcador con un cabezazo de Francisco Dutari, quien solo tuvo que darle destino de gol a un preciso centro de Cesar Carranza, que fue la bandera de los mendocinos cuando iban al frente. El resto del primer tiempo no tuvo mucho más para objetar y entre llegadas de ambos se diluyeron los primeros 45 minutos donde los tombinos fueron apenas superiores.
La segunda mitad fue pura euforia, al minuto Rodrigo Salinas empezó a convertirse en la figura del partido, cuando marco sobre la salida de Gabriel Islas e inmediatamente fue Daniel Vega el encargado de poner el tercero para un partido que parecía casi cerrado. Pero parecía, bien dije, porque Tigre se fue para adelante, no le quedaba mucho más por hacer y por intermedio del descuento de Leandro Lázzaro buscaba acercarse al empate y dos minutos después, una dudosa intervención de los defensores locales y la participación errónea del juez línea, convalidando un gol inexistente que Néstor Pitana corroboro, facilitaron el 2-3 del Matador.
Pero fue simplemente un susto, porque a partir de allí fue un monologo de Godoy Cruz, que mostró estirpe de campeón aguantando la victoria cuando se le venían los dirigidos por Caruso Lombardi, que tuvo un duro cruce con el Turco Asad, y estuvo certero a la hora de empezar a liquidar la historia, Leonardo Sigali le dio tranquilidad a la multitud local del Malvinas Argentinas y Salinas terminó de hacerse dueño de la tarde marcando los últimos dos goles del partido, que sellaron el primer triplete del punta en primera división y el 6 a 2 final.
Con esta victoria, Godoy Cruz le arrebató la punta al Rojo y es un chico que sueña en grande, sin la presencia de Boca, River, San Lorenzo y Racing en la conversación principal, los cuyanos intentarán llevar adelante el sueño de los muchos que vemos a este grupo como el ejemplo de lo que puede hacer un equipo del interior, que con esfuerzo y buena voluntad asumió los riegos de contratar a un técnico sin experiencia y que a pesar de los objetivos jamás desvío la idea de juego, es inevitable que me genere una sana envidia ya que pienso que podría ser mi equipo el que este ahí (para los desprevenidos soy hincha de Belgrano de Córdoba), pero eso no quita que les desee lo mejor y que a pesar de los resultados que obtengan o no, sepan que ya se ganaron el respeto y la ilusión de todo un país que no apostaba por ellos y que hoy que en día tiene que resignarse a buscarlos por encima de todos.

jueves 8 de abril de 2010

¿Qué será de ti, River?


Hace unos días, escuché a Martín Palermo salir a hablar de la derrota de Boca frente a Rosario Central y dijo que tocaron fondo, ahora bien, el momento de los Xeneises es malo, malísimo, pero si lo tomamos como medida, ¿Qué le queda a River?
El Millonario hace más de diez años que viene tocando fondo, desde la asunción de José María Aguilar que comenzó a derrapar desenfrenadamente, no solo en lo futbolístico, sino también en lo institucional y en base a esto, las malas gestiones económicas, los malos fichajes y los jugadores a préstamo que usan al club como vidriera y en seis meses vuelan sin dejar nada en la tesorería sumado a la perdida de patrimonio fruto de la extinta cantera de los Saviola, Aimar, D’Alessandro, Cavenaghi e Higuain que se redujo a cenizas para sacar a Barrado, Coronel, Affranchino y Abelairas, dejaron al club con un déficit de prestigio que lo hacen vivir hoy en día el peor trance de su historia.
Ya no es exagerado hablar de crisis, y menos histórica, ¿O quien vio antes a River último en un torneo? Si ya hasta tenemos que ponernos a debatir sobre que equipo va a armar la nueva dirigencia de Daniel Passarella para escaparle al descenso, es una locura que River, si ¡River! esté peleando la permanencia. Es inadmisible para cualquier hincha de ley, algo que hace un lustro era impensado, hoy es una triste realidad más que latente que afecta severamente la reputación de uno de los clubes más grandes de América.
En lo inmediato el equipo de Astrada, que hoy avisó que continua en el cargo, acumula cuatro derrotas consecutivas y la salida no se vislumbra precisamente en un futuro muy cercano, de cara a lo que viene la comisión directiva tiene que replantearse varias cuestiones vitales, principalmente la de formar un conjunto que este a la altura de la circunstancia, que pueda poner a River donde tiene que estar, con una defensa que sea el apoyo de su equipo y no una ventaja para el rival de turno, un medio campo que entre las rojas de Ahumada y los años de Almeyda no sume setenta y una delantera que acumule fecha tras fecha goles y no remates a la tribuna.
El “que se vayan todos, que no quede, ni uno solo” de la tribuna luego del partido de hoy, simboliza el deseo y a la vez la desesperación de todos los seguidores de la Banda, que no encuentran las respuestas a tantas preguntas, miles, que van desde el porqué de la falta de suerte hasta el nombre de quien fue el encargado de enseñarle a definir a Funes Mori.
River no esta muerto, hoy agoniza, pero sino consigue en breve una salida clara, va a seguir desbarrancando permanentemente, la llegada del Kaiser parece aportar una dosis de tranquilidad por Núñez debido a su condición de ídolo y su conocido ¿amor? por los colores. No tengan dudas de que con un plantel escapista de la mediocridad y con un técnico (¿Ramón Díaz?) que sepa lo que quiere, el club va a salir a flote, pero vuelvo a repetir, hasta que no se anteponga en la difícil actualidad rojiblanca un proyecto relativamente serio y cargado de paciencia y optimismo, la sentencia va a ser cada vez más dura.

domingo 4 de abril de 2010

En el recuerdo eterno


Es muy complicado comenzar a narrar una historia que ya tiene un final marcado, es casi como leer un cuento comenzando por el desarrollo, en este caso se trata de la vida y obra de Mirko Saric, quien hace diez años que decidió terminar abruptamente con su existencia ahorcándose en su casa de Flores.
Había comenzado desde chico en las inferiores de San Lorenzo, cuando ya mostraba su pasión por el fútbol y su habilidad con la blanca y radiante, de a poco y con mucho esfuerzo, fue escalando por las juveniles y llegó a debutar en primera con diecinueve años en una derrota contra Gimnasia y Esgrima de La Plata, con Jorge Castelli en el banco del Cuervo.
Tenía facha, era simpático, humilde, gozaba de un futuro prominente y ya hacía de las suyas en uno de los grandes del fútbol argentino además de ser una constante en las citaciones de José Pekerman para las selecciones juveniles. Un gol a River lo consagró, su buen desempeño en el verano de 1999 hizo que se lo tasara en más de diez millones de dólares y con Oscar Ruggeri parecía que iba a dar el gran salto, sin embargo el destino tendría preparado algo mucho más macabro para su vida.
Supuestos problemas de indisciplina sumado a la inexperiencia y la ansiedad que apaleaba por jugar un chico de veinte años que ya tenia más de cincuenta partidos en la elite, hicieron que el Cabezón lo separara del plantel y lo mandara a entrenar con la tercera, su vida empezaba a mostrar los peores contrastes, pasaba de valer una millonada a jugar en reserva.
Ya nada fue igual, volvió a ser tenido en cuenta algunos encuentros para primera, pero regreso a los preliminares y en un partido frente a River justamente, se rompió los ligamentos cruzados de la rodilla.
Afligido por una fuerte crisis a causa de su situación futbolística, que le iba a demandar una eternidad en recuperarse, paleaba los males con la medicación que le había recetado su psiquiatra, pero por miedo a los controles antidopajes dejo de consumir sus medicinas, tuvo problemas con su novia por un supuesto hijo que no era de el y días antes de tomar la fatal decisión que le guardaría un lugar en el recuerdo eterno, tuvo un grave accidente con su vehiculo del que se salvo de milagro.
Todo esto, agregado a la frágil personalidad y fortaleza mental que tenía Mirko, muy inferior a la que se debe asumir para sobrevivir en una trituradora permanente como es el fútbol profesional, se hundió en una profunda depresión de la que nunca pudo salir y tampoco supo o quiso pedir ayuda, su idiosincrasia introvertida y maleable no le permitió dejarse auxiliar por su club, que tampoco alguna vez se preocupó demasiado en colaborar con el y una mirada o un gesto, no bastaron.
Saric no dejó ningún mensaje oculto tras su partida, tan solo su vida como muestra de lo que puede provocar el acelerado mundo en el que vivimos. El vértigo lo dejó indefenso y sin mucho más que hacer a sus veintiún años, tanto había sido demasiado para él y el poco interés humano del ambiente deportivo en el que se manejaba y que lo veía simplemente como un objeto de donde obtener dinero, no entendió como sacar del pozo a un pibe que lo tenía todo y que por los tétricos manejos del ambiente, dejo solitaria a una familia que ya desde hace diez años no festeja más goles de su hijo pródigo. Gracias por tanto y perdón por tan poco, hasta siempre Mirko.