
De a poco Argentina logró emparejar el trámite, con la tranquilidad que le da la jerarquía y el peso de la camiseta, comenzó a llevarse por delante a México que cada vez se resignaba más a atacar y apenas apostaba por los remates de larga distancia de Guardado, Torrado y el propio Salcido.
Así fue que antes de la media hora de juego, Carlos Tevez luchó una pelota que ante la salida de Oscar Pérez le quedó a Lionel Messi, quien habilitó al Apache para que este defina en fuera de juego, tras las protestas y las dudas, el arbitro italiano Roberto Rossetti, a instancias de su asistente, convalidó el gol que le permitió al equipo de Diego Maradona comenzar a rumbear la historia.
Con la ventaja a su favor, la albiceleste comenzó a jugar con la desesperación de México que se diluía en los mismos reproches que lo borraron del encuentro, una distracción en el fondo, esta vez en los pies de Osorio que se durmió en la salida, le permitieron a Gonzalo Higuaín sellar el segundo y tranquilizador tanto. No quedaba mucho más que esperar la finalización del primer tiempo.
La segunda mitad se desarrolló con un dominio, por momentos, abrumador de la selección argentina que se llevaba por delante a una defensa mexicana que retrocedía mucho y defendía muy cerca del área, allí Tevez intentó un pase al hueco que no prosperó, sin embargo el rebote le quedó para su derecha, el Conejo Pérez poco pudo hacer ante el disparo de Carlitos que fulminó la red desde casi treinta metros. Era el tercero, el que liquidaba el partido y aseguraba el pase a los cuartos de final.
A partir de ese momento, Argentina se dedicó a defenderse de las embestidas impotentes de la delantera mexicana que ya contaba con Guillermo Franco en la cancha. De tanto ir Hernández por fin convirtió su gol cuando vulneró al arquero argentino con un zurdazo inatajable. A pesar de las reiteradas oportunidades que tuvo el Tri para ponerse a tiro del empate, las erráticas definiciones de cara al arco y un Gabriel Heinze oportuno que despejó sobre la línea lo que era el segundo descuento del los muchachos de Javier Aguirre, saldaron la victoria argentina.
El próximo sábado, y cuatro años después del famoso papelito de Jens Lehmann en la definición por penales, volveremos a vernos las caras con Alemania, que viene de aplastar a Inglaterra. Es el momento propicio para que la revancha sea exitosa, tenemos todo para ganarle. La esperanza cada vez es mayor, dicen que de emociones también vive el hombre, y mucho más en Argentina si de fútbol hablamos. Como ya sabrán los europeos, acá es cultural. ¡Vamos Argentina!







