
El descenso de un gigante como River, que conmovió al fútbol argentino y a la prensa mundial, no fue el único que sacudió la atención de los futboleros de todo el globo que se sorprendieron en el último tiempo con los tropiezos de los grandes en las principales ligas del mapa futbolístico.
El fútbol español, acostumbrando al dominio de los gigantes, fue uno de los más golpeados con el descenso del Deportivo de La Coruña. Los gallegos verán a su equipo por primera vez en Segunda después de veinte años en la elite. Atrás quedaron el Super Depor de Bebeto y el que lo sucedió campeón de Liga y de Copa con el recordado Centenariazo.
En Inglaterra el que dio la triste sorpresa fue el West Ham. El equipo de Bobby Moore, capitán de la Inglaterra campeona en el Mundial de 1966, de recordadas campañas y habitué desde el inicio de la Premier League, no pudo resistir y finalmente concretó lo que venía evitando desde hace varias campañas. Londres, la mayor plaza futbolística inglesa, pierde a uno de sus representantes para la siguiente temporada.
El Calcio es otra de las ligas del mundo que elabora el duelo por la pérdida de uno de sus pilares mientras resigna prestigio por la polémica de las apuestas clandestinas. La Sampdoria, el club con la camiseta más original del mundo, se fue al descenso tras una segunda ronda desastrosa. En el mercado de invierno europeo Giampaolo Pazzini y Antonio Cassano se marcharon al Inter y al Milán respectivamente y, con ellos, se fue la esperanza de la Samp que se vino a pique y la próxima temporada disputará la durísima Serie B.
La Liga francesa, junto a la argentina, seguramente fue la más sacudida del repaso por el descenso del Mónaco, su emblema y uno de los máximos ganadores en la historia de la competición gala. El club donde brillara el ítalo argentino Delio Onnis además de la crisis deportiva arrastra un vacío financiero e institucional que lo tiene al borde del abismo.
En Sudamérica también perdieron la categoría Jorge Wilstermann, uno de los grandes del fútbol boliviano que descendió por primera vez en su historia, y en Colombia el América de Cali atraviesa uno de sus peores momentos institucionales al tiempo que intenta lograr la permanencia. Definitivamente no fue un buen año para los grandes que deberán barajar y dar de nuevo, algunos incluso desde un lugar en el que no se imaginaron jamás.







