martes 28 de junio de 2011

Crónica de un descenso anunciado


Concretado el descenso River deberá hacer el duelo correspondiente y pensar en el futuro. Atrás quedaron las malas campañas y los antojos de Primera de un club que tocó fondo y tendrá que salir adelante. Las culpas serán compartidas entre dirigentes, técnicos, jugadores e hinchas. El problema es general y excede el autoritarismo de Passarella y la inoperancia de Juan José López.
River arrancó su camino hacia el descenso hace tres temporadas, siendo primero y último en apenas un año. Aguilar se fue dejando el club devastado y Passarella prometió una reconstrucción, a priori inteligente, con gente del riñón del club. Sin embargo los resultados de la movida en principio no fueron los deseados y así desfilaron con relativa suerte Gorosito y Astrada.
En busca de un nuevo timón Passarella no le perdonó a Ramón Díaz el coqueteo con San Lorenzo y eligió como técnico a Cappa, el entrenador más aparentado al ADN riverplatense, en el momento equivocado. La crisis institucional se volvió a mofar de un proyecto inestable y el Kaiser, abusando de su capacidad de liderazgo, cayó preso en una soberbia ignorante que lo cegó. Confundió la casualidad con la causalidad cuando River le ganó a un Boca corrompido por las internas y la confirmación de López como técnico fue el principio del fin.
La falta de coherencia en la monarquía passarelliana provocó un efecto dominó que arrastró al equipo a la debacle. Así los protagonistas de éste proceso se convirtieron, con más o menos culpa, en victimas del vaciamiento institucional. La última fue la mejor de las tres temporadas en cuanto a puntos y el equipo terminó clasificado a la Copa Sudamericana, pero al final se quedó sin nafta y no pudo zafar de la promoción que lo depositó en la B Nacional.
A partir de ahora River deberá volver a pensar en proyectos serios y a largo plazo para remontar la situación caótica que afecta, sobre todo, a la tesorería. Hoy el club tiene un pasivo de más de doscientos millones de pesos contra un patrimonio neto que no llega a veinte, le debe otros dieciocho a los jugadores y veintidós a distintas entidades bancarias.
Económicamente la situación es complicada pero River como marca registrada factura más que cualquier otra institución deportiva del país e incluso la recaudación en los partidos como local ronda el millón de pesos. La convocatoria seguramente dependerá mucho de la posible sanción que sufra el Monumental y el arranque, exitoso o no, del equipo que tendrá como objetivo inmediato el ascenso. Otro aspecto fundamental será el rearmado del equipo, el éxodo comenzará con Lamela y va a arrastrar a unos cuantos.
Ya en la B Nacional River será funcional a la divisional. Repotenciará la categoría y seguramente se cambien varios estamentos. Por empezar la vuelta de público visitante, aunque por el momento sólo se barajen rumores, debería ser un hecho. El reparto del dinero de los derechos televisivos será proporcional y no equitativo. Así River recibirá mucho más del diez por ciento de lo que le tocaba en Primera y que le corresponde a la fecha según las reglas actuales del ascenso.
Lo cierto es que el club está por primera vez en una categoría que no conoce y de la que deberá salir cuanto antes. Algo que suena totalmente terrenal siempre y cuando un proyecto serio sea el que ampare una campaña que, independientemente del resultado, será histórica para River.

7 comentarios:

  1. River tuvo un final lógico para tanta desmesura dirigencial.

    ResponderSuprimir
  2. Supongo que, la llegada de RIVER al Fútbol de Ascenso ("B"), modificará (para bien de los Clubes) varios aspectos estamentales que en la actualidad entorpecen el accionar de los clubes y de sus hinchadas.Espero que, el descenso de River sirva para marcar un ANTES y un DESPUES en lo que respecta a organización, distribución de divisas, televisación, etc. Ojalá su situación sirva para modificar LO MALO de el Fútbol de Ascenso. Abrazo Futbolero

    ResponderSuprimir
  3. Como dice el refran Matias..... tanto va el cantaro a la fuente que tenia que ocurrir ¡ Es lo malo del futbol un descenso . ¡ saludos ¡

    ResponderSuprimir
  4. ¿ Porqué las declaraciones que escucho en Barcelona referente a la política en el estamento del River ? ¿ Qué tiene que ver la política con el River ?...desde aquí, y con falta de información, mis juicios son erroneos... Alguién me lo puede explicar sin apasionamientos, por favor. Gracias Miquel

    ResponderSuprimir
  5. Estuve investigando a Aguilar, mamita, que mafioso, increible.

    Un abrazo compañero.

    ResponderSuprimir
  6. Si, Matias. He leído en un periodico de Barcelona (no de futbol), que el problema del River es que están metidos los estamentos políticos dentro de su dirección. Y no lo entiendo. Al menos en Argentina. Otra cosa es el Barcelona (donde detrás y frente al Espanyol ,el equipo pequeño de la ciudad, los políticos siempre le lamen el culo, lo protegen y hacen piña porque contabilizan los votos). ¿ Quién dirige el River ? ¿ un político ?, o una persona cerca de los estamentos políticos ?. Estoy completamente desligado del futbol argentino y por eso voy despistado. Quizás, la persona que escribió el artículo quizo hacer un simil, pero no lo entendí. Decía algo asi como que por culpa de los dirigentes políticos de la Argentina, el River bajo a segunda. A ver si me aclaras la cosa y/o me explicas que hay un error. Un abrazo y salut

    ResponderSuprimir
  7. Ni me imagino lo que significa para el fútbol argentino que River descienda. Supongo que se equipara a si el Madrid bajase en España. ¿Boca sin River?. ¿El Barça sin el Madrid?.... Espero que se rearme pronto y que jugadores como Saviola, Ortega, Higuían etc vuelvan a salir de su plantilla para que regrese al lugar de dónde nunca debió salir.
    Saludos.

    ResponderSuprimir