martes 27 de diciembre de 2011

Pan y fútbol, el show debe continuar


De la Rúa, corralito y Racing campeón son sinónimos en el recuerdo del trágico diciembre del 2001. Mientras el país se desangraba por la crisis que había comenzado con la recesión de 1997, la Academia llegaba después de mucho tiempo a la definición de un torneo con chances de campeonar. Entre cacerolazos, muertes y saqueos, los hinchas racinguistas, muchos de ellos afectados también por la realidad económica, convocaron un banderazo masivo frente a la sede de Futbolistas Argentinos Agremiados que obligó a la AFA a autorizar la realización de los partidos de Racing y River que, al igual que el resto de los encuentros de la última fecha, habían sido reprogramados para febrero de 2002.
En aquel entonces Racing aguardaba con ansiosa expectativa el desenlace del torneo. En la anteúltima jornada del Apertura 2001 ya se había sentido campeón contra Lanús, aunque debió postergar el festejo ya que dependía del resultado de River, su más inmediato perseguidor, que terminó derrotando a Argentinos. Al mismo tiempo De la Rúa se inmolaba declarando el estado de sitio y el país salía a la calle. Las corridas bancarias por el anuncio de Cavallo empezaban a darle forma al argentinazo que tendría lugar entre el 19 y el 20 de diciembre y que eyectaría del Ejecutivo al presidente.
Mientras en el Congreso se cocinaba la transición política y los hinchas de Racing hacían lo propio en Agremiados, Fernando Marín, gerenciador de Blanquiceleste, desfilaba por la calle Viamonte repitiendo hasta el hartazgo que el partido debía jugarse antes de fin de año. Entre idas y vueltas Grondona le dio la razón, ya que entendió que la consagración de un nuevo campeón era una buena manera de devolverle la normalidad a esa Argentina de presidentes descartables que tenía catorce cuasimonedas de circulación provincial. A esa altura el circo ya estaba armado y sólo faltaba confirmar la fecha.
Es necesario hacer memoria para recordar el nombre del presidente con el que amaneció Argentina un 27 de diciembre como hoy, pero diez años atrás. Era Adolfo Rodríguez Saá, el puntano que en escasos siete días de ejercicio le prometió subsidios y viviendas a un país en quiebra y con siderales porcentajes de pobreza. Ese mismo día se definió el torneo en dos partidos: en el Monumental River frente a Rosario Central y en Vélez, el local contra el puntero Racing, que con un empate era campeón. Poco le importó la goleada millonaria a la Academia que sacó un punto en la lluviosa tarde de Liniers y se fue a festejar al Obelisco la concreción de un sueño postergado por treinta y cinco años. En la apocalíptica Argentina del 2001 también se jugó al fútbol y el consagrado, como no podía ser de otra manera en semejante marco, fue aquel Racing de los milagros dirigido por Mostaza Merlo. 

4 comentarios:

  1. De alguna forma se puede decir que el fútbol es el opio del pueblo , un ejemplo puede ser esta entrada tuya . Seguro que muchos hinchas de Racing durante unos momentos olvidaron todos sus problemas y celebraron la victoria de la Academia .

    Un saludo

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  2. La Historia de Los Pueblos es cíclica y universal...quiero decir que, se recicla de a períodos.."se sube..,se baja..., se levanta y se cae.." lo apreciamos hoy en pleno Siglo XXI en los países más desarrollados...!! Sin embargo, "El Fútbol"... esa pasión de multitudes.., ese sedante colectivo.., siempre FUE, ES y SERÁ la TERAPIA más indicada para extraerse de la realidad aunque más no sea por 90 locos minutos de una fantasía única e irreperible, donde entregás la vida por Amor a los colores de esa camiseta. Abrazo Futbolero

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  3. Momento muy duro del país, en donde Racing consiguió un campeonato ansiado, y muy trabajado.
    Saludos

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  4. Excelente reseña, matías, en ésa época la consagración de Rácing fue como un alivio generalizado, ya que de alguna manera a quienes no éramos hinchas de la Academia, entendimos que un grande no podái estar tantos años sin salir campeón. Creemos que los grandes no debieran estar tanto tiempo sin la vuelta olímpica.
    Los muchachos de La Redonda te deseamos un muy feliz 2012!!!

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